sábado, 30 de abril de 2011

El discurso de la Mandragora

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-Por qué, con tus encantamientos infernales, me has arrancado a la tranquilidad de mi primera vida... El sol y la luna brillaban para mí sin artificio; me despertaba entre apacibles pensamientos, y al amanecer plegaba mis hojas para hacer mis oraciones. No veía nada malo, pues no tenía ojos; no escuchaba nada malo, pues no tenía oídos; ¡pero me vengaré!.



ACHIM VON ARNIM en Isabel de Egipto.

1 comentario:

  1. Buscare el libro con ansias, esperando saber del discurso de venganza.

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